Miradas:
Un artista no sólo se define por su propia voz y su visión, sino también por la forma en que los demás ven y sienten su obra. En este espacio, te invito a una conversación entre ambas perspectivas.
Aquí conviven mi historia, mis motivaciones y la esencia de mi trabajo con las palabras de quienes lo han visto, reflexionado sobre él y, quizás, encontrado un eco de sus propias emociones. Es una colección de puntos de vista que, en su conjunto, dan vida a una imagen más completa de mi camino como creador.
Una mirada al interior:
Hablar en primera persona siempre resulta complicado, pero también un sano ejercicio de autoconocimiento, en mi opinión, tan necesario para un creador. No sería exacto decir que la obra de un artista es el resultado de su experiencia vital a lo largo de su desarrollo humano, pero sí que es el resultado de cómo ha percibido ese camino que le ha tocado transitar. Porque la creación artística tiene mucho de respuesta a esas preguntas que todos nos hacemos en la vida en mayor o menor medida.
En este sentido, mi obra responde a la necesidad que desde niño tuve de crear un mundo paralelo que me sirviera de refugio. Tuve una infancia cargada de dificultades en el aprendizaje que me obligaban a buscar la manera de sobrevivir en un momento de la vida en el que aún no tienes la capacidad para entender qué es lo que te está ocurriendo.
El deporte fue mi primer flotador, pero ese camino también se vio truncado por distintas circunstancias. También lo fue la radio —una de mis grandes compañeras y aliadas—, con la que crecí y de la que lo he aprendido todo sin ser consciente, en mi infancia, de lo decisiva que iba a resultar en mi vida. Y, por último, el dibujo. Un buen día descubrí que era feliz tirando líneas y que, además, tenía una capacidad espacial muy desarrollada. Y en esos dos pilares se ha sustentado mi vida y mi carrera: la imaginación y la creatividad que habitaban en mí, así como el poder de crear, de sentirme útil haciéndolo. Esas cualidades fueron las alas que sustituyeron el resto de mis carencias porque me hicieron descubrir una gran determinación: si había algo que pensaba que podía hacer, iba a terminar haciéndolo; como así fue.
En este recorrido, hubo un momento decisivo. Fue en casa de mi tío en el año 1990, al ver unos cuadros de Yturralde, cuando experimenté una revelación. Aquella contemplación de su obra despertó todas mis emociones. Me sacudió. Me quedé prendado con sus formas sencillas. A partir de ese momento decidí que quería aprender. Después, recordé el movimiento de la Bauhaus —que admiraba en mi juventud—, descubrí la Black Mountain College y comenzaron a fascinarme artistas como Josef y Annie Albers.
Todas esas influencias fueron el caldo de cultivo del artista que soy, la fuente que me inspiró y de la que sigo bebiendo. Pero el proceso llevó su tiempo y se cocinó a fuego lento. No fue hasta diez años más tarde cuando pinté mi primer cuadro.
La pintura se convirtió entonces en el espacio en el que sentirme realizado y feliz que, además, me permitía compaginar a la perfección con mi carrera radiofónica de aquel entonces. Con la diferencia de que era realmente la pintura la que me definía. Paradójicamente, sin pronunciar ni una sola palabra transmitía todas mis emociones de una forma limpia y sencilla.
Las líneas que marcan mi obra son, en definitiva, líneas de vida, de horizontes, de caminos alternativos por los que transitar cuando el que recorres no te identifica; diría incluso que son líneas de esperanza. Y así las muestro al mundo, con la esperanza de que otros también las transiten con un destino mejor.
Gracias.
La mirada de… Paz Castelló. Escritora.
“Paco Cremades es un contador de historias, un narrador de la vida. Primero conocí su faceta radiofónica y, por aquel entonces, su voz cavernosa y su manera de utilizarla era el instrumento que le servía para transmitir emociones y sensaciones; el vehículo con el que transitar ese recorrido hacia su mundo interior. Después, tuve la fortuna de acercarme a su obra artística y me fascinó la manera que tenía de seguir guiando al espectador, esta vez a través del silencio, y hacerlo con la precisión de la geometría que, lejos de resultar fría, transmite una calidez casi maternal. Sus cuadros son caminos certeros hasta lugares en los que refugiarnos. Son calma y al mismo tiempo, un horizonte en la tempestad. Transmiten la sensación de estar pisando en tierra firme a pesar de estar visualizando la inmensidad de un océano. Creo, sinceramente, que este es sólo el principio de un recorrido muy fructífero por suerte para nuestro deleite. “
La mirada de… Estrella Campón. Pintora.
“Para este artista, nada se hace porque sí. Perfeccionista y metódico sabe muy bien salvar la frialdad de la geometría, haciéndonos vibrar con solo un color. Es una obra exenta de maldad, sutil y profunda y al mismo tiempo, inocente y sencilla, en la que el artista huyendo de la estética por la estética siempre tiene algo que decir. Dice de sí mismo que nunca se sintió cómodo con el dibujo artístico; hoy a la vista de su obra, se comprende tal afirmación ya que el puede expresar con la geometría tanta poesía que no necesita mas, ningún añadido, ninguna floritura, pues Paco Cremades es ante todo un poeta. Un poeta que hace hablar a las líneas, que consigue emocionar al espectador con colores primarios, un mago de la emoción que con perspectivas casi imposibles y creando espacios profundísimos arrastra al espectador a sentir las emociones mas sutiles y delicadas del ser humano.
El suyo es un trabajo meticuloso, transparente, limpio y paciente que solo un hombre apasionado por la perfección, que solo un hombre que se olvida del tiempo cuando pinta, podría conseguir. Es la obra de un artista que habla en clave universal al alma de todos, un artista de futuro prometedor de quien esperamos la continuidad y la dedicación necesaria para poder seguir admirando su obra por muchos años.
Paco Cremades se siente libre pintando. Para él la geometría es sinónimo de libertad. Nosotros nos sentimos igualmente libres contemplando su obra. Es por esto que no queremos renunciar a ver más.“